Causas y tratamiento de la abrasión dental. Clínica Dental Frías. Dentista Barakaldo
La abrasión dental es un problema bastante frecuente y, muchas veces, pasa desapercibido hasta que aparece la sensibilidad o notas que la zona del cuello del diente se ve más marcada. Hablamos de un desgaste del esmalte provocado por fricción mecánica, por ejemplo, un cepillado demasiado fuerte o hábitos que rozan el diente, no por bacterias como en la caries ni por ácidos como en la erosión ácida.
Cuando la abrasión avanza, el esmalte se va afinando y puede quedar expuesta la dentina, que es más sensible. En casos más avanzados, el desgaste puede afectar la estructura del diente, especialmente en la zona cervical (cerca de la encía). Valoramos cada caso para ofrecer una solución acorde al grado de afectación y, sobre todo, para frenar la causa que lo está provocando.
¿Cómo saber si tengo abrasión dental?
Los signos más habituales son la sensibilidad al frío, pequeñas muescas cerca de la encía, sensación de bordes más finos o cambios en la forma del diente. A veces también se acompaña de retracción gingival, lo que hace que la raíz quede más expuesta y aumente la molestia.
Causas de la abrasión dental
La causa principal suele estar en la higiene. Un cepillado agresivo, usar un cepillo con cerdas demasiado duras o una técnica incorrecta, como frotar fuerte en horizontal, puede ir desgastando el esmalte con el tiempo. Es muy común pensar que cuanta más fuerte nos cepillamos, se limpia mejor, pero en realidad ocurre lo contrario, se daña la superficie dental y se irrita la encía.
También puede influir el uso inadecuado de seda dental o palillos interdentales si se hace con movimientos bruscos, provocando microlesiones y desgaste progresivo.
Además, hay hábitos cotidianos que generan fricción y desgaste localizado como sujetar objetos con los dientes (bolígrafos, alfileres), morder alimentos muy duros con frecuencia (pipas con cáscara, frutos secos con cáscara) o llevar piercings orales que rozan repetidamente contra el esmalte.
Por último, conviene revisar el dentífrico, ya que algunas pastas blanqueadoras tienen un nivel de abrasividad alto y, si se usan de forma continuada sin indicación, pueden contribuir al desgaste del esmalte.
Tratamiento de la abrasión dental
El tratamiento depende del grado de abrasión. El primer paso es corregir la causa, modificando la técnica de cepillado, eligiendo el cepillo adecuado y seleccionando productos que protejan el esmalte. Si no se corrige el origen, cualquier restauración tendrá más riesgo de volver a deteriorarse con el tiempo.
Cuando ya existe pérdida de estructura, podemos recomendar distintas soluciones. En desgastes leves o moderados, las resinas compuestas permiten reconstruir zonas dañadas de forma estética y mínimamente invasiva. En casos más severos, las coronas pueden ser una opción para proteger el diente de manera más completa. Si hay retracción gingival importante, a veces se valora un injerto de encía para recuperar protección y mejorar el confort.
Y si la abrasión se combina con bruxismo, una férula de descarga puede ayudar a proteger los dientes durante la noche y a frenar el desgaste por roce.

Materiales empleados en el tratamiento
| Material | Uso principal | Beneficios |
|---|---|---|
| Resina compuesta | Restauración del esmalte desgastado (zona cervical, bordes, zonas visibles) | Estética natural, adhesión fuerte y procedimiento mínimamente invasivo |
| Coronas dentales | Protección y restauración en abrasión severa | Mayor durabilidad y protección más completa del diente |
| Férula de descarga | Prevención/protección si hay bruxismo asociado | Protege el esmalte y evita desgaste adicional nocturno |
| Injertos de encía | Casos con retracción gingival y raíz expuesta | Mejora protección, confort y estética en la zona afectada |
¿Cómo evitar que la abrasión avance?
La prevención es clave. En general, recomendamos un cepillo de cerdas suaves, técnica con movimientos suaves y evitar frotar con fuerza en la línea de la encía. Con la seda dental, lo ideal es deslizarla con cuidado, sin serrar el diente.
También ayuda evitar morder objetos duros o sujetarlos con los dientes, revisar el uso de pastas muy abrasivas y, si llevas piercings orales, valorar retirarlos para evitar el roce constante. Y, por supuesto, las revisiones periódicas son la forma más sencilla de detectar el problema a tiempo.
En Clínica Dental Frías nos gusta abordarlo de forma completa, identificar la causa real, frenar el avance del desgaste y, si hace falta, reconstruir de forma conservadora y estética. Así conseguimos no solo arreglar el diente, sino ayudarte a mantenerlo sano a largo plazo.
Preguntas frecuentes sobre la abrasión dental
¿La abrasión dental se puede revertir?
El esmalte perdido no se regenera, pero sí podemos frenar la causa y restaurar las zonas desgastadas con tratamientos conservadores cuando es necesario.
¿La abrasión dental provoca sensibilidad?
Sí, especialmente cuando se expone la dentina. Por eso es importante tratarla a tiempo y ajustar hábitos de higiene y productos.
¿Qué cepillo y pasta son mejores si tengo abrasión?
En general, cepillo de cerdas suaves y dentífricos adecuados para esmalte/dientes sensibles. En consulta te recomendamos la mejor opción según tu caso.
¿El bruxismo empeora la abrasión?
Puede contribuir al desgaste. Si hay bruxismo, una férula de descarga suele ser una buena aliada para proteger los dientes.



